ALBERTO SANZ - C. J. LA BALSA - DESPLAZADO A NICARAGUA 04/08/2003
martes, 12 de agosto de 2003
Reproducimos el mensaje que Alberto nos ha dejado en el FORO ¡¡OPINIÓN!!
¡¡¡Ánimo y mucha fuerza, Alberto!!!
«Hola a todos. Os conozco a muy poquitos, pero quería mandaros un abrazo muy fuerte desde tierras centroamericanas , más concretamente en Nicaragua, donde me encuentro desde hace una semana viviendo una experiencia impresionante como voluntario (como aquí nos llaman) en un Centro Juvenil de los salesianos de Managua. IMPRESIONANTE.
La única idea que quería dejaros es que el encuentro con el necesitado, con la pobreza, es transformadora. He pasado momentos difíciles, porque no era capaz de ver a Dios entre tantas desigualdades. Pero el camino sigue aquí para mí, y espero llevarme una gran huella y dejar mi granito aquí.
Un saludo muy especial para David, Manu y Jose Ángel (y unos besos de Yolanda)»
Alberto Sanz, C. J. La Balsa (Madrid)
MANAGUA, 4 de agosto de 2003
___________________________________________________________
Reproducimos a continuación la información aparecida en el sitio web del Centro Juvenil La Balsa, el día 5 de agosto de 2003.
-Noticias de Alberto y Yoli, nuestros "animadores Erasmus", que están durante este mes de agosto trabajando con los salesianos en una realidad muy distinta a la nuestra, en Nicaragua-
«Hola nenitas.
Aquí estamos Yolanda y yo para contaros nuestras andanzas por tierras americanas.
Los nicas nos tratan muy bien y la gente es encantadora.
No sé si podremos explicaros cómo es esto.
El Centro Juvenil es inmenso (digo INMENSO con mayúsculas): es parroquia, es deporte (80 equipos de fútbol, y otros de baseball y baloncesto), es una escuela taller (con 8 talleres, alumnos mañana y tarde y sábados, unos 10-15 por aula), grupos y mucha gente. Pero es como un colegio, la mayor parte de la gente es contratada o becada (esto los chavales). Así que os podéis hacer una idea de la de trabajo que hay.
Y eso era lo que nosotros queríamos hacer: TRABAJAR. Pero ese fue también mi error, por que en seguida descubres que en un mes no vas a montar nada, ni a salvar nada. Colaboras, e incluso nos piden que seamos el motor de algo que esté empezando, pero...
Descubrí rápidamente que lo importante es el encuentro: un encuentro con una realidad de pobreza difícil de entender, con grandes desigualdades. A mí Managua me sigue dando miedo, me asusta y a la vez "impresiona".
Un encuentro con otra religiosidad; Dios nos resulta muy presente, pero además aquí lo viven todos más cercano (no hay que olvidar que vivimos en la comunidad de salesianos y solemos hasta rezar el rosario casi todas las noches ;-).
Un encuentro con uno mismo, con sus miedos, miserias, alegrías...
Si he sido un poco desastre escribiendo, perdón. Todavía no he aclarado ni asimilado lo que estoy viviendo.
Muchos besos de parte de Yolanda y Alberto.»
Información extraída de www.labalsa.net