A ti, seguro que te diría que te valores un poquito más,
que, aunque no los veas, tienes un corazón lleno de valores;
y te diría también que no te quedes al margen, en una isla,
que hay muchos lugares donde compartir esos valores.
Te diría que esos valores pueden servir
a quienes tienen una vida más complicada que la tuya.
Si estuvieras en un rincón se acercaría
y te preguntaría el nombre... y no lo olvidaría nunca.
Y, aunque estuviese rodeado de mil personas,
te diría que cuenta contigo... y que cuentes con él.
Se pondría a tu lado en los momentos en que algo no funciona
y te lo haría ver con cariño y dulzura... con una palabra al oído.
Te haría sentir la persona más querida del mundo,
alguien especial dentro de su corazón.
Y te diría que, aunque suene raro, no tienes por qué avergonzarte
de vivir tu fe, de tener a Jesús de Nazaret en tu lista de amigos,
y de dedicarle un rato cada día para hablar con Él.
Y, por último, antes de ir a dormir, te contaría una historia,
o una anécdota... algo que te ayudara a ir a dormir
con serenidad, con el corazón lleno de ganas de volver
a despertar mañana... te daría sus buenas noches.
¿Quién?... Juan Bosco
BUENAS NOCHES